viernes, 27 de febrero de 2015

BERGOGLIO A UN COMPATRIOTA SUYO: "HAY QUE EVITAR LA MEXICANIZACIÓN DE ARGENTINA"

En una carta enviada al diputado bonaerense Gustavo Vera, Francisco Bergoglio manifestó su deseo de que Argentina se encuentre “a tiempo de evitar la mexicanización” de su territorio, en referencia al avance del tráfico de drogas en esa nación sudamericana.
  
Gustavo Vera y Francisquito
  
La misiva, publicada en el blog de la ONG Fundación La Alameda (del precitado político), reza lo siguiente:
“Querido hermano:
Gracias por tu correo. Veo tu trabajo incansable a todo vapor. Pido mucho para que Dios te proteja a vos y a los alamedenses. Y ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror.
   
Mañana me voy, por una semana, a hacer Ejercicios Espirituales con la Curia Romana. Una semana de oración y meditación me hará bien.
Te deseo cosas buenas. Saludos a tu madre. Y, por favor, no te olvides de rezar por mí.
   
Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide.
  
Fraternalmente,
  
Francisco”.
  
Ante esto, el Secretario de Relaciones Exteriores de México, José Antonio Meade, expresó su tristeza por tan desobligantes palabras. “Manifestamos tristeza y preocupación respecto de los comunicados que se hicieran de una carta privada del papa Francisco”, dijo Meade.
  
Explicó que la preocupación que genera es en el sentido de que el reto del narcotráfico es compartido y en el cual “México ha hecho enormes esfuerzos, ha manifestado un gran compromiso, ha señalado la necesidad que respecto a este tema se dé un diálogo amplio”.
   
Además, subrayó, se le ha dado la bienvenida a la Asamblea General de Naciones Unidas, encargada de sesionar sobre ese tema.
   
De ahí, destacó, que “nos parece que más que estigmatizar a México o cualquier otra región de los países latinoamericanos, lo que debiera hacerse es buscar mejores enfoques, mejores espacios de diálogo”.
  
Y el 24 de Febrero, la Secretaría de Relaciones Exteriores publicó el siguiente comunicado:
 
SECRETARÍA DE RELACIONES EXTERIORES
COMUNICADO N° 87: LA SANTA SEDE ACLARA COMENTARIOS DEL PAPA FRANCISCO SOBRE MÉXICO
  
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informa que este martes el embajador de México ante la Santa Sede, Mariano Palacios Alcocer, se entrevistó con el subsecretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Antoine Camilleri, quien dio respuesta a la nota presentada ayer por la representación diplomática mexicana.
   
El funcionario vaticano señaló que el Papa Francisco deja constancia de su seria preocupación por el escalamiento que, sobre un documento privado, se ha dado a conocer en diversos medios de comunicación, donde utiliza expresiones como la “mexicanización”, en alusión al combate que en distintos países de Latinoamérica se viene haciendo al narcotráfico y al crimen organizado.
   
La Santa Sede considera que el término “mexicanización” de ninguna manera tendría una intención estigmatizante hacia el pueblo de México y, menos aún, podría considerarse una opinión política en detrimento de una nación que viene realizando un esfuerzo serio por erradicar la violencia y las causas sociales que la originan.
  
La Santa Sede reconoció que los programas implementados por el gobierno de México para la preservación de la paz y la tranquilidad sociales, conllevan a enfrentar las causas que la originan, de ahí que el Papa Francisco haya insistido a los obispos mexicanos sobre la conveniencia de establecer programas de cooperación y colaboración respetuosa con las instancias públicas para sumar esfuerzos en tal propósito.
  
La Santa Sede considera que la gravedad del fenómeno del narcotráfico en Latinoamérica ha obligado a que los gobiernos, como es el caso de México, establezcan programas para combatir la violencia, devolver la paz y la tranquilidad a las familias, incidiendo sobre las causas sociales que la originan.
   
La Santa Sede reconoció el excelente momento por el que atraviesan las relaciones con México y, en ningún momento, ha pretendido herir los sentimientos del pueblo mexicano ni los esfuerzos del Gobierno de la República.
   
El gobierno mexicano fue notificado de estas declaraciones a través de una nota diplomática enviada a la embajada ante la Santa Sede. En dicha misiva, el Papa Francisco reiteró su cercanía con el gobierno de México.‎
   
México D. F., Martes, 24 de Febrero de 2015 15:04
    
Y el Secretario de Estado del Vaticano aclaró las palabras de su superior, diciendo:
“La Santa Sede considera que el término ‘mexicanización’ de ninguna manera tendría una intención estigmatizante hacia el pueblo de México y, menos aún, podría considerarse una opinión política en detrimento de una nación que viene realizando un esfuerzo serio por erradicar la violencia y las causas sociales que la originan”.
   
Con la respuesta de la Santa Sede, México dio por finalizada la polémica en torno a este asunto “por vía diplomática”.
  
Fuentes: FORO CATÓLICO, CNN MÉXICO y SECRETARÍA DE RELACIONES EXTERIORES (México).

jueves, 26 de febrero de 2015

FABIÁN VÁZQUEZ, REQUIÉSCAT IN PACE

El pasado 24 de febrero, a las 6:30 AM (hora argentina), Fabián Vázquez, fundador y director de Radio Cristiandad, falleció en medio de un accidente automovilístico.
  
Agradecemos a Nuestro Señor Jesucristo y a María Santísima por el hermano Fabián, que ha transmitido desde varios años en sus audios y artículos la sana y auténtica Doctrina Católica. Enviamos condolencias a su familia y al equipo de trabajo de Radio Cristiandad; y elevamos oraciones por el perdón de sus culpas y el eterno descanso de su alma.
  
REQUIEM AETERNAM DONA EIS DOMINE, ET LUX PERPETUA LUCEAT EIS.
REQUIESCAT IN PACE. AMEN.

lunes, 23 de febrero de 2015

EL AYUNO Y LAS TENTACIONES DE CRISTO, POR EL PADRE LEONARDO CASTELLANI

Tomado de CATÓLICOS ALERTA
  
 
Las Tentaciones de Cristo (Basílica de San Marcos, Venecia)
 
Hoy hay sacerdotes que niegan las Tentaciones. Tengo el resumen de un artículo publicado con toda clase de aprobaciones en la “Revista Eclesiástica” de Lima, que me mandó mi amigo el P. jesuita Florentino Alcañiz: niega la realidad de las Tentaciones de Cristo y afirma que son una “dramatización” para expresar la eterna lucha del bien y del mal. Niega también que haya endemoniados y afirma que todos los “endemoniados” del Evangelio fueron enfermos y nada más. ¿Y cómo Cristo los dio por endemoniados, e incluso habló con los demonios? Ah, ésa es otra “dramatización”, para significar la existencia del mal en el mundo. Después, como si esto fuese poco, se mete con la Santísima Madre de Jesucristo (cosa que Jesucristo no suele tolerar) y dice que la aparición del Ángel Gabriel es un cuento ridículo; y que eso es otra dramatización del “monólogo interior” de María Santísima; o sea, que la Virgen se preguntó ella misma y se respondió ella misma: —¿Quieres ser Madre de Dios? —Sí quiero, cómo no.
  
Entonces, según Su Sapientísima Reverencia, los milagros de Cristo podrían ser todos “dramatizaciones” —Perfectamente, cómo no —Entonces, Reverendo, ¿en qué se funda su fe? —Se funda en la razón —Hace mucho tiempo que no tienes ni pizca de fe —ni pizca de razón— diría tu Padre San Ignacio de Loyola.
   
Me hace acordar lo que le sucedió a un paisano mío de Reconquista (Argentina), que se le paró al lado un turista en auto y dijo: — Oiga amigo ¿éste es el camino que va a Reconquista? —Sí señor. El otro puso en marcha el auto y el paisano le gritó: —Ep, párese! — ¿Qué hay? —Este es el camino de Reconquista; pero si quiere llegar a Reconquista, pegue media vuelta y agarre pal otro lao, dirección contraria. Así este Profesor de Escritura, anda por la Sagrada Escritura, pero en dirección contraria: cree que anda entrando y anda saliendo.
    
Las Tentaciones de Cristo son reales y verdaderas. No diré que sean fáciles: son la mar de raras.
   
Algunos intérpretes (Durand, y también en cierto modo San Jerónimo y San Juan Crisóstomo) dicen que es natural, Cristo siendo Dios no podía ser tentado como nosotros los hombres. Pero Cristo no fue tentado como Dios, es imposible; y su natura de hombre es esencialmente la misma que la mía.
    
Mejor dijo el gran místico alemán del siglo XIII Maestro Eckhart: que las tentaciones de Cristo fueron las mismas que las nuestras. ¿Cómo se entiende eso?
    
La materia de nuestras tentaciones es diferente; en realidad es diferente en cada hombre; pero el fondo (o sea lo que llaman los tomistas “la forma”, que no significa figura sino la estructura esencial de cada cosa, el “alma” como si dijéramos) ésa es la misma. El esquema general es el mismo.
   
En la parábola de las “Dos Banderas” que inserta San Ignacio en sus “Ejercicios Espirituales”, presenta a Cristo y a Satán como dos caudillos que están reclutando gente para sus campañas bélicas: San Ignacio ve la vida cristiana como una milicia, pues él había sido milico. El Mal Caudillo se sienta en un trono de fuego y humo, en figura horrible y espantosa; y haciendo llamamiento de innumerables demonios los manda a tentar por tres escalones; primero de codicia de riquezas; después de vano honor del mundo; por último a recrecida sobérbia; de donde después los precipiten en todos los vicios y pecados. “Dale al diablo un cabello y te tomará todo el pelo” —dice el español. San Juan Crisóstomo pone también estos tres escalones.
   
Los que hacen los ejercicios dicen —yo mismo lo he dicho alguna vez: “Eso es inexacto. Las tentaciones comunes son: 1° querer tener mucha plata; 2° exceso de lujo, boato, diversiones y comodidades; 3° pecados carnales”. Eso es así, pero es un caso particular del esquema de San Ignacio y del esquema de las Tentaciones de Cristo: primero tienta el demonio con la codicia de una cosa creada (y todas las cosas creadas menos la salud pueden conseguirse con la plata), una cosa creada que no es mala en sí, pero que apegársele demasiado es malo —a veces muy malo; después tienta con una cosa ya mala, aunque no sea o no parezca un crimen; después tienta con cosas perversas. No está obligado el diablo a tentar en este orden lógico; y por eso tampoco los Evangelistas las ponen en el mismo orden: Lucas lo cambia.
   
Codicia de riquezas: demasiado nos previno Cristo contra ella; el mundo de hoy ha olvidado esa prevención; y por eso anda trastornado; estamos en el Reino del Dinero. Un multimillonario argentino tiene poco que ver con un multimillonario yanqui; pero aquí no hay muchos. Un millonario yanqui, que había muchos hasta llegar al poder Teodoro Roosevelt y los llamaban “los Megaterios Sagrados” no son millonarios, son billonarios (en Estados Unidos y Francia un billón son mil millones). ¿Saben Uds. cuánto viene a ser un billón? Ni lo imaginamos. Por ejemplo, si al nacer Cristo un hombre tuviera un billón de dólares y gastase mil dólares al día (cosa que ningún hombre puede), ahora, pasados casi dos mil años a 365.000 dólares al año, le quedaría dinero todavía que gastar unos 700 años —un poco más. Hagan la cuenta, es una multiplicación y una división que puede hacer un escuelerito de 6° grado.
    
Es una aberración que un hombre tenga un billón; no lo ha ganado, es un robo; y esa aberración gobierna hoy al mundo. Santo Tomás dice que si se permite a todos que lucren todo lo que puedan, sin límites, eso no es lícito, es aberrante. Ahora no hay muchos billonarios en E.E.U.U., porque el Estado, por medio de exorbitantes impuestos, barre con las grandes fortunas; pero el Estado a su vez se ha convertido en billonario, trillonario y cuatrillonario, y eso es para peor. No solamente la deuda pública, solamente los intereses de la deuda pública de E.E.U.U. pasan del billón. ¿Y quién va a pagar esa deuda? Nadie, no se puede pagar. ¿Y los intereses? Los paga todo el mundo, empezando por las naciones sonsas.
     
Un amigo me dijo que el Diablo ha puesto a los E.E.U.U. las tres tentaciones; la tentación de la riqueza, y han caído; la tentación de la fama y el poder, y han caído: robo de territorios a Méjico y España, entrada innecesaria en las dos Grandes Guerras, poder: lo han conseguido. Ahora le ha puesto la última: el gobierno del mundo entero; lo mismo que a China, Rusia y De Gaulle (Europa); a los cuatro Grandes. Veremos lo que pasa.
    
Esto sólo ya es un loquero; el mundo no puede andar bien; y encima están los otros dos escalones del diablo —que dependen del primero.
    
Salto los otros dos escalones, porque no hay tiempo. En el segundo escalón están la vanagloria, el auto-engrupimiento y la ambición. Cada día se publican en el mundo (y la gente los lee) millares de libros lascivos, obscenos, sacrílegos, crueles o absurdos. ¿De qué viene eso? De la angurria de gloria, y también de dinero, de los escritores. Y la ambición ha causado más muertes en el mundo que todas las pestes juntas; porque de ella proceden las guerras.
   
En el tercer escalón está la crecida soberbia, que fue el pecado del Diablo y también de Adán. Al llegar aquí Cristo rechazó a Satanás sin cortesía: “¡Fuera de aquí!”
    
Así que vean cómo el diablo tentó a Cristo según el esquema; por supuesto que lo tentó en la suposición de que Cristo podía ser el Mesías, cosa que el Maldito no sabía seguro. Primero lo tienta con una cosa buena, el pan; pero que la consiguiera por mal camino, un milagro innecesario; segundo, con el afán de hacerse famoso, pero por medio de una temeridad, la cual es en sí mismo pecado grave contra la Prudencia; tercero, con una máxima maldad —a la cual tentación sucumbirá el Anticristo: tomar al diablo como Dios.
   
Como dije antes, este Evangelio está erizado de dificultades: he explicado la principal. Por ejemplo: ¿agarró el Diablo a Cristo que estaba en el desierto y lo llevó volando al pináculo del Templo? “¡Qué julepe tendría el Maldito!” —dice Santa Teresa. Probablemente se apareció en figura de peregrino y le pidió lo acompañara al Templo: el texto griego dice “paralambánein” (παραλαμβάνει) que no significa “agarrar” ni “transportar” sino “conducir consigo”. ¿Y luego lo llevó volando a un monte alto desde donde se vieran “todos los Reinos del Mundo —a la montaña de Djebel Karantal, a 30 km. de Jerusalén, como dice la leyenda? También aquí dice “paralambánein”. Probablemente produjo una gran visión imaginaria en torno a Cristo, donde se viese además de Jerusalén muchas suntuosas ciudades, ríos, valles y mares — todo el mundo en abreviatura.
    
El Diablo da bien de comer y da mal de cenar, dice el español. Al final del Padre Nuestro pedimos a Dios nos libre del Mal —o nos libre del Diablo— como traducen los ingleses (“the Evil One”) y los alemanes; y los brasileros. No podemos saber qué palabra aramea dijo Cristo, pues no nos ha quedado el Evangelio arameo de San Mateo —si es que existió. En griego y en latín, la última palabra del Padre Nuestro puede traducirse “de todo mal” o “del Malo”; porque ese ablativo que hay allí: “a malo” y “Apó poneeroú” (ἀπὸ τοῦ πονηροῦ) puede venir de un nominativo masculino o bien neutro.
   
Es lo mismo de todos modos: que nos libre del pecado o del Diablo que es el que induce y se aprovecha del pecado.
  
(Padre Leonardo Castellani, SJ. Domingueras prédicas, Ed. Jauja, Mendoza, 1997, p. 67-74)

domingo, 22 de febrero de 2015

NOTICIAS DE CHILE: "OBISPOS" ADORANDO A DEMONIOS

Dijo San Agustín, el Doctor de la Gracia:
  
“Afirmar que todos los herejes están en el camino correcto y tienen la verdad, es un absurdo tan monstruoso que no puedo creer que ninguna secta podría realmente profesarlo”.
   
Pero precisamente eso es lo que enseña siempre la iglesia conciliar, que se anota otro récord a su historial. Esta vez, los "prelados" de la iglesia conciliar de Chile (con la cruz de Bergoglio en sus cuellos), participaron el pasado 17 de Enero en forma colectiva y pública en un ritual dedicado a los ídolos paganos Tata Inti ("dios" del sol), Pachamama ("diosa madre") y a los Mallkus (espíritus de las montañas), para pedirles por el nuevo "obispo" de Arica, Moisés Atisha (el único que tiene barba), un "religioso" escolapio pasado a diocesano de apellido sumamente sospechoso (según fuentes consultadas, Atisha es un nombre hindú, y era un maestro del budismo tibetano).
 
Aquí las fotos:
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
No está de más repetir: Los ídolos son demonios, cuanto se les ofrece es para los demonios. Y que esos señores arriba presentes NO SON OBISPOS, NI SACERDOTES, NI CATÓLICOS NI NADA. Pero vayamos más atrás: Bergoglio bendiciendo hojas de coca en Junio del año pasado:
  
LO QUE HACE EL REY, LO HACE LA GREY

VOLPI, RESPIRANDO POR LA HERIDA

Ante la condena impuesta al señor Fidenzio Volpi por las injurias y calumnias que profiriera contra el padre Manelli, éste (Volpi) ha reaccionado en demandar a los diarios que han difundido la noticia, aduciendo que "es víctima de una persecución" (como Maduro vocifera a diario en Venezuela), y que por ello se niega a cumplir la sentencia.

Este individuo, en la página oficial de la congregación, publicó esta carta (que CATOLICIDAD tradujo al español), declarándo que no acatará el fallo y que demandará a los que publicaron la noticia de su derrota en los estrados judiciales:
  
Carta del Comisario Apostólico de los Frailes Franciscanos de la Inmaculada a todos los religiosos del Instituto
 
Objeto: Aclaración relativa a la demanda civil presentada contra el Comisario Apostólico y algunos comentarios publicados sobre el tema.
   
Queridos Hermanos:
   
Pax et Bonum!
  
Deseo dirigirme a ustedes paternalmente, consciente de las preocupaciones que de la difusión de las noticias acerca de mí podría haber despertado en sus mentes. Esta información ha sido difundida con el claro propósito de dañar la comunión fraterna en el Instituto, una comunión que distingue nuestro esfuerzo común, unidos para restablecer entre los franciscanos de la Inmaculada el carisma original que ha caracterizado el servicio que el Instituto ha prestado a la Iglesia.
   
Les pido que, por lo tanto, presten una cuidadosa atención al siguiente relato de los acontecimientos en los que he participado, respecto de los cuales hay un intento malicioso de generar escándalo.
  
El divino Maestro dijo: "Oportet ut eveniant scandalat" -Es necesario que vengan escándalos-; este principio se aplica ciertamente a todos nosotros, a condición de que seamos capaces de discernir la verdad de la mentira, y sepamos extraer de los hechos en que estamos involucrados la lección correcta.
  
Con motivo de la solemnidad de la Inmaculada Concepción en 2013, celebrando a nuestra Patrona Celestial, escribí una carta circular a todos ustedes, que resume los acontecimientos que habían tenido lugar desde mi nombramiento como Comisario Apostólico.
    
En esa carta yo no podía dejar de abordar una de las pruebas más difíciles que, juntos, hemos abordado y superado, en un espíritu franciscano y con la protección celestial de la Virgen María: me refiero a la sustracción al Instituto de la capacidad de utilizar los bienes temporales a él conferidos que son necesarios para el cumplimiento de nuestra misión.
   
En referencia a los cambios realizados en los Estatutos de las dos asociaciones con personalidad jurídica de derecho civil, que es propietaria de los activos físicos del Instituto, dije que estos bienes habían sido puestos bajo el control de personas que incluyen algunos miembros de la familia del P. Manelli. Esta declaración no era mentira, y se pudo comprobar fácilmente.
   
Sin embargo, los hermanos y hermanas del Fundador (quiero decir, hermanos y hermanas carnales), junto con un cuñado, considerándose ofendidos por lo que he afirmado en mi carta circular, llevaron a cabo una demanda civil contra mí para obtener la reparación del perjuicio que supuestamente habían sufrido.
   
De acuerdo con la vigente normativa procesal civil, cualquier demanda sólo podrá obtener una sentencia después del intento de mediación entre las partes.
    
En estas circunstancias, el 12 de febrero de este año, "pro bono pacis" y en el espíritu fraterno de nuestro Seráfico Padre, alcancé un acuerdo con la otra parte que no implicaba ningún reconocimiento de mi parte, excepto a través de una aclaración, con el único fin de evitar nuevos procedimientos civiles ante el Tribunal de Roma, con los consiguientes costes adicionales para el Instituto.
    
Sobre la base de este acuerdo, me comprometí, entre otras cosas, a publicar en el sitio web oficial del Instituto una aclaración, de acuerdo con la otra parte.
    
Estaba a punto de hacer lo que se había acordado, cuando, el 15 de febrero, apareció un artículo en una publicación electrónica, cuya "única fuente", en palabras de su editor era cierto "Don Camillo", calificado como "cercano a la familia Manelli".
    
En este texto, se afirmó textualmente de la siguiente manera:
  
"Il Padre Volpi, dopo il suo avere ammesso reato di calunnie e menzogne, il 12 febbraio è stato condannato..." (el Padre Volpi, después de haber admitido su delito de calumnias y mentiras, fue condenado el 12 de febrero...).
   
La intención del autor, identificado expresamente como vinculado a la familia del P. Stefano Maria Manelli, parece bastante claro: disminuir mi prestigio y la autoridad que me confiere a la vista de todos vosotros, queridos hermanos.
    
De hecho, no he sido condenado por ningún delito, ni sometido a un procedimiento penal; ni he sido imputado -en juicio o fuera de él- de la comisión de ningún delito, o de proferir calumnias o mentiras.
   
Por lo tanto, he dado instrucciones a mis abogados para preparar una demanda por el delito de difamación a través de la prensa contra los responsables, y he dado a conocer a los miembros de la familia del P. Manelli mi intención de no cumplir con los términos del acuerdo firmado el 12 de febrero de 2015, por considerar que ya no es válido debido a un fallo grave del cumplimiento por parte de la contraparte.
    
Queridos Hermanos:
     
Sé que cuento con su "cordis Sapientia" al considerarles partícipes del sentimiento que me provoca la campaña de difamación emprendida contra mí de nuevo, aprovechándome del espíritu franciscano con el que había decidido poner fin a la disputa con ciertas relaciones del P. Manelli, como un intento de socavar la armonía que, hasta ahora, nos ha animado a todos nosotros en la promoción del bien del Instituto y de la Iglesia.
   
Os invito, por tanto, a fortalecer aún más los lazos de solidaridad que nos une con el Santo Padre y con toda la Iglesia militante, del mismo modo que nos une entre nosotros, bajo el manto de la Virgen, Madre y Patrona del Instituto de los Hermanos Franciscanos de la Inmaculada. Elevemos nuestra oración a Ella unida a la gracia celestial en un momento especialmente difícil en nuestra historia.
   
Os abrazo a todos, recordandoles lo dicho en el Evangelio: "NO PREVALEBUNT!" - Y os doy la bendición.
  
Roma, 18 de febrero 2015
   
Padre Fidenzio Volpi, OFM Cap
Comisario Apostólico

miércoles, 18 de febrero de 2015

DEL ESCASO PROGRESO ESPIRITUAL, POR SAN ANTONIO MARÍA ZACCARIA

San Antonio María Zaccaria
 
Queridos: Considerando el motivo de nuestro escaso progreso y provecho en la vida espiritual, no me cabe pensar que esté ocasionado por Dios sino -como suele decirse- permíssive: pues (Dios) es quien de la nada produjo tantas criaturas espirituales y corporales; es quien detuvo el sol en tiempos de Josué (Jos. 10,12ss) y lo hizo retroceder en unos cuantos grados en tiempos del rey Ezequías, como señal de su liberación (2 Re. 20,10ss); Él prendió fuego en la zarza y no se consumía (Éx. 3, 2); redujo el poder del fuego, o bien lo volvió refrigerio para aquellos tres jóvenes Sidrac, Misac y Abdénago (Dn. 3,49ss); Él infinitas veces ha amansado las fieras para nuestros Santos y Él hizo que la Virgen engendrara y que Dios muriera.
  
No habrá, pues, nada imposible para el Omnipotente (Lc. 1,37). Y más fácilmente se admitirá que está en su poder el acrecentar y continuar el efecto de su acción en el ser, si pudo hacerlo de la nada. Dios no es como el hombre, quien a menudo comienza una obra y después no la lleva a término. Dios, queridos, es inmutable.
   
¿Acaso le faltan medios? No, no. Supo darle tal estabilidad a la tierra, que es un milagro el solo pensarlo. Tú ves como un terrón, arrojado al agua, va hacia abajo, y sin embargo la misma tierra a pesar del agua que recoge, no cae. Supo suspender las aguas sobre los cielos, y no caen. Supo liberar a los hijos de Israel -rodeados por los Egipcios y los cerros- secando el mar y haciéndolos pasar a pie y de improviso sumergiendo a los Egipcios (Éx. 14, 9ss). De la roca hizo botar agua (Éx. 17, 6) y con el leño amargo endulzar las fuentes amargas (Éx. 15, 25).
  
Supo ordenar a las criaturas en la forma admirable que ves. Mira cómo el hombre, libre, es guiado por la Providencia de forma tal que lo estimula e impulsa a entrar, pero NO LO OBLIGA NI FUERZA.
 
¡Oh!, ¡sabiduría sobre toda sabiduría! Oh!, ¡luz inaccesible que vuelve a los doctos ignorantes y a los videntes ciegos; y, en cambio, a los rudos los hace sabios y a los rústicos y pescadores, doctores y maestros!
   
Por eso, ¿cómo podrás creer, Queridos, que el Abismo de la Sabiduría haya fallado en esto y no haya sabido conducir su obra? No lo creas, pues “attíngit a fine usque ad finem [fortiter] et dispónit omnia suáviter” se extiende de un confín a otro con fuerza y todo lo gobierna con bondad (Sap. 8, 1). Tampoco podrás imaginarte (si tienes una pizca de sentido común) que la Bondad infinita se haya movido por sí misma para hacer los cielos, los elementos, los animales, las plantas, minas y rocas para el hombre; y más, haber hecho el hombre a su imagen y semejanza, depositario de su gracia, receptáculo de su beatitud; más, haberle suministrado tantas ayudas, como su Ley, los santos Patriarcas y Profetas, las continuas inspiraciones y ministerios de los Ángeles e infinitos beneficios más; y, regalo mayor entre todos el más maravilloso, haberle dado a su propio Hijo en servicio, precio y muerte; haber hecho para él todo lo que podía hacer (como personalmente decía: “Quid tibi potui facére et non feci?” ¿Qué otra cosa pude hacer y no hice? – Is. 5,4), haberle hecho, repito, todo lo que podía hacer, ¿y después quisiera abandonarlo? Estoy cierto que algo así no puedes siquiera imaginarlo.
   
De aquí concluyes, Queridos, que -pudiendo Dios adelantar su obra en tí, y sabiendo usar todos los modos, todos los caminos, todos los medios, y al haberte dado el buen querer, NO DEPENDE DE ÉL SI TÚ NO PROGRESAS.
   
Hermanos, ¿darían ustedes su vida para la salvación del prójimo para quitarle después vuestros bienes? ¿Gastarían su vida y sus bienes para sus hijos y, después, los dejarían morir por no darles un vaso de agua? No, no; quien da lo más, suele también dar lo menos.
  
Tengan por cierto que la Bondad infinita nos congregó principalmente para nuestra salvación y para progreso espiritual de nuestras almas; y no hay que valorar poco esta nuestra Fe: es un gran beneficio y una gracia particular de la Bondad divina; esto lo constatarán después, aunque ahora aun no lo vean.
 
En fin: DIOS NO ES CULPABLE SI NO PROGRESAMOS EN LA VIDA ESPIRITUAL.
   
Tampoco puedes acusarlo -si miras con el ojo perspicaz y sano de tu mente- de que te haya ordenado algo difícil o desproporcionado a tus fuerzas, pues el fiel y justo dispensador de todas las cosas y a cada uno da según su propia capacidad y sus propias fuerzas (Mt. 25,15).
  
Y sobre todo a nosotros, los cristianos, digo, nos dio una ley de amor y no de temor; de libertad de espíritu y no de esclavitud; y una ley inscrita en nuestros corazones (Rm. 2,15) y que todo hombre puede conocer por sí mismo. No hace falta ya que tú interrogues a tu prójimo: consulta tu corazón y él te responderá.
  
Y si además quieres ahondar en el tema, fíjate en los elementos, fíjate en todas las criaturas sensibles y no sensibles, y ellas te instruirán acerca de tu ley: tu ley es ley de amor; tu ley es suave yugo; tu ley es refrigerio de tu corazón, tu reposo y tu vida, pues Nuestro Señor Jesucristo vino a la tierra para que “vitam habéres, et abundántius habéres” tú tuvieras vida y la tuvieras en abundancia (Jn. 10,10).
   
¡Oh, Queridos! ¿Quién será el culpable si tú avanzas poco? Ya ves que no es la impotencia de Dios, pues “non est impossíbile ei omne verbum” para Dios no hay nada imposible (Lc. 1,37), “et non est qui póssuit resistére voluntáti suae” y nadie puede oponerse a su voluntad" (Est. 13,9).
   
No es su ignorancia, pues “omnia vídet, et omnia scit, et omnia nuda sunt et aperta óculis ejus” ve todo y sabe todo, y todo está desnudo y descubierto a sus ojos (Heb. 4,13).
   
No es su bondad pues, habiéndote dado a su mismo Hijo, ¿cómo es posible que con Él no te haya dado y te dará todo? (Rm. 8,32).
  
No es porque su ley pueda ser imposible y desproporcionada para tí, porque para tí es natural el amar (Dt. 30,11).
   
Di la verdad: ES POR TU CAUSA.
   
¿Por qué el pueblo de Dios es llevado en esclavitud? Por no tener ciencia (Is. 5,13). ¿Por qué el hombre, tan elevado en honor, decayó y se hizo similar a las bestias? Por no entender (Sal. 48,13). ¿Por qué los Sodomitas no entraron en la casa de Lot? Porque no dieron con la puerta (Gen. 19,11). ¿Por qué no subes a la buhardilla? Porque no te sirves de la escalera.
  
Es necesario que el hombre que quiere llegar a Dios vaya por gradas, y ascienda de la primera a la segunda, de ésta a la tercera, y así sucesivamente; no puede comenzar de la segunda grada saltándose la primera, pues sus piernas son demasiado cortas, sus pasos demasiado chicos. Así que, por no haber puesto los cimientos, no puedes edificar.
    
Queridos, si quieren cumplir con la ley de Cristo, es necesario que guarden, en primer lugar, la ley antigua. No se turben: hay que entenderlo rectamente. En la ley antigua hay tres clases de mandamientos: morales, jurídicos y rituales. De éstos LOS RITUALES HAN CADUCADO, pues eran figura: al venir la luz, ya no hay tinieblas; al venir la realidad, no es necesario guardar la figura. TAMBIÉN LOS JURÍDICOS HAN CADUCADO, pues las leyes se hacen según la cualidad de las personas: por esta razón los esclavos tienen otras leyes que los libres, y las leyes de una ciudad no valen para otra. Tanto más nosotros debemos diversificarnos de los Judíos, en cuanto ellos eran guiados por el temor, nosotros por el amor. PERMANECEN SÍ LOS PRECEPTOS MORALES, por ser preceptos naturales: por ende los preceptos del Decálogo son obligatorios también para nosotros. Como prueba de lo dicho, acuérdate que Moisés recibió los diez mandamientos de Dios en el Monte; al bajar y encontrar que el pueblo había prevaricado contra Dios, los arrojó al suelo y los quebró (Éx. 32,15ss). Volvió por segunda vez al Monte y recibió nuevamente de Dios esos mismos diez Mandamientos. Esto significaba que su observancia debía ser continua y obligatoria no solo para los Hebreos, sino también para los Cristianos.
  
Que el guardar los Mandamientos debe preceder el seguimiento de Cristo, Él mismo te lo demostró, cuando aquel adolescente lo interrogó y le dijo: “Señor, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?”. Le contestó nuestro Salvador: “Guarda los Mandamientos”. Y él contestó: “Los he guardado desde mi juventud”. Entonces Cristo le dijo: “Si vis perféctus esse: vade vende quae habes et da paupéribus et habébis thesáurum in Caelo et veni séquere me”: si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, dalo a los pobres y tendrás un tesoro en el Cielo; después ven y sígueme (Mt. 19,16-21).
  
Por tanto con esto entiendes que -antes de dar el paso y caminar por la vía de la perfección, como se propone esta nuestra .N.- es necesario que guardes antes los diez Mandamientos, que pienso no guardas. Vuelva, pues, cada uno en sí mismo y vea qué hace. Y para no dilatar mucho, tratamos el primer (Mandamiento), que es sobre el honor de Dios. Además de lo que les diré, sírvanse investigar con esmero, y por sí mismos, su conciencia, porque si no se esfuerzan en guardar los Mandamientos, tengan por cierto que jamás progresarán.
   
El primer Mandamiento, pues, es éste: “Yo soy Dios tu Señor, que te he sacado de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre. No tendrás otros dioses delante de mí; no harás escultura, figura o imagen de ninguna cosa que esté en el cielo, en la tierra o en las aguas. Yo soy el Señor tu Dios: fuerte, celoso, que cobro las iniquidades de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación, y tengo misericordia en miles de generaciones por los siglos de los siglos por aquellos que me aman” (Éx. 20,2-6).
   
En el principio de estas palabras, Queridos, Dios trata del beneficio de la creación, del gobierno y de la reparación humana: cuando dice “Yo soy” –“Qui est misit me ad vos” El que es me ha enviado a ustedes (Éx. 3,14)- y cuando dice “Yo soy tu Dios”, trata de la creación; pues ¿quién puede sacar algo de la nada, sino Él que es? Y crear no significa más que de la nada sacar y producir algo en el ser.
   
Cuando dice “Señor”, concierne al gobierno, pues no hay patrón sin servidumbre.
  
Y cuando dice “Que te ha sacado de Egipto y de la esclavitud”, trata del beneficio de la liberación de los pecados y del reino del demonio, y de la reparación.
   
Después te entrega el Mandamiento: “No tendrás otros dioses delante de mí”; es decir, no adores a los demonios en ninguna forma, eso es no trabes amistad con ellos, y no tan solo con encantamientos, artes mágicas -que, pienso, no harás-, sino también con ser curiosos investigadores de cosas futuras e interpretar sueños, escoger los días para cabalgar, hacer ternos y mil otras fruslerías.
   
También dice: “No te harás escultura ni imagen alguna”: que se interpreta como no querer seguir pareceres e inventos humanos, como herejías, opiniones nuevas de los hombres, y, en fin, no querer conducirse según el común sentir de la Iglesia.
  
Continúa diciendo Dios: “No harás figura de criatura alguna que esté en el cielo, o en la tierra o en las aguas”; especialmente no pondrás en ellas tu fin
   
Por eso concluye: “No las adorarás”. Y para amedentrar a los malos, añade: “Yo soy tu Dios, fuerte, vengador de las ofensas; cobro estricta cuenta y uso severa justicia, porque castigo los pecados de los padres incluso en los hijos, y ésto hasta la cuarta generación; pero a los que me aman -lo que se demuestra guardando mis Mandamientos (Jn. 14,15)- otorgo beneficios en todas sus generaciones”.
   
Tú entiendes, Queridos, qué quiere Dios de ti. Pero eleva un poco tu inteligencia y te hallarás infringir este Mandamiento: en primer lugar tienes otros dioses delante de Dios.
  
¿Quién es el primer enemigo de Dios? Es la soberbia. Y fue el demonio quien primero apostató de Dios (1Jn. 3,8), y el comienzo de la separación de Dios no es más que la soberbia, como dice (la Escritura): “El inicio del alejamiento de Dios es la soberbia” (Eclo. 10,14). Y el demonio es un espíritu inmundo (Mc. 5,8), “et inmúndus est omnis spíritus qui exaltat cor suum” Dios abomina al de corazón altivo (Pro. 16,5). Y Dios resiste a los demonios como a sus enemigos, y de los soberbios se dice que Dios les resiste (Sant. 4,6).
  
Cada vez que haces algo relacionado con la soberbia, tienes otros dioses delante de Dios. Fíjate si tienes soberbia en el vestir, en el aderezar una buena, exquisita y soberbia mesa según tu categoría, en el decorar la casa, en tu hablar -como: gritonear, alabarte, reprochar a los demás, y en mil otros modos-, en tu pensar y en el juzgar los hechos ajenos.
  
No hay mayor soberbia que el juzgar ni cosa por la que más Dios abandone al hombre. En todas partes de la Escritura Dios pregona que no juzguemos a los demás, sino a nosotros mismos; y tantos ejemplos refieren los Santos para condenar este juzgar, que ocuparía el día con sólo contar una parte de ellos. Saca esta conclusión: el principio de la ruina espiritual es el juicio.
   
Otras cosas más muestran al hombre soberbio, pero, querido, investígalas tú mismo y las hallarás; al encontrarlas reconocerás que tienes otros dioses delante de Dios. Dicha soberbia no es de temer solamente en las obras malas, sino aún más en las buenas.
   
Los Fariseos eran condenados por Cristo porque en sus limosnas iban presumiendo (Mt. 6,2); desfiguraban su rostro, para que se notaran sus ayunos (Mt. 6, 16); hacían largas oraciones en las esquinas de las plazas para que se les viera (Mt. 6, 5), y, peor, en sus oraciones ante Dios se alababan a sí mismos, como aquel fariseo que decía: “Dómine, gratias tibi ago etc. Jejuno bis in sábbato, décimas do, etc. Non sum sicut coeteri etc.” Señor te agradezco, etc. Ayuno dos veces la semana, pago el diezmo, etc. No soy como los demás, etc. (Lc. 18, 11-12). ¿No te parece que éste tuviese otros dioses delante de Dios?
   
Por lo tanto, no presumas por tus oraciones, tus ayunos, tus Confesiones o Comuniones, sino que llévate humildemente como pecador y pobre, y más a menudo que los demás, como más pecador que ellos.
   
Te hiciste, Querido, figuras e imágenes. Pusiste tu corazón más de lo debido en tu mujer: no condeno el matrimonio, más bien te digo: debes respetarlo y proceder con temor, como sacramento que es, no perderte en él como hacen los incultos. Recuerda que la castidad y santidad es la voluntad de Dios: “Haec es volúntas (Dei): sanctificátio vestra etc.” (1Ts. 4, 3).
  
Da un paso más: tienes tu corazón puesto en los bienes. Piensa que todo medio ilícito de conseguir bienes es causa de perdición eterna, sea adquiriéndolos en forma indebida como reteniéndolos, o de otra forma. Y no sólo esto, no; además es causa de infinitos males, que tú mismo podrás señalar. Y no te olvides que el Señor las compara a las espinas que, al nacer, ahogan el trigo (Mt. 13, 7).
  
San Pablo dice que la codicia es causa y raíz de todo mal (1Tm. 6, 10) y la avaricia “quod est ídolorum servitus” es idolatría (Ef. 5, 5). Nuestro Salvador afirma que en la avaricia se extingue la caridad: “Crecerá la iniquidad de muchos, por eso se extinguirá la caridad” (Mt. 24, 12). Y Pablo dice que en estos últimos tiempos reinarán hombres soberbios, audaces, fanfarrones, disolutos, avaros y seguidores de sus propios pareceres (2Tm. 3, 1-3).
  
Al concluir decimos que no somos observantes del culto de Dios, sino descarados prevaricadores. La causa, pues, de nuestro escaso provecho no es Dios ni la ley, o que nosotros no podamos; es que no respetamos la jerarquía de valores, y queremos dárnoslas de maestros antes de ser discípulos.
  
Por tanto procuremos primero guardar los Mandamientos de Dios, después alcanzaremos la libertad de espíritu. Dios quiera dárnosla por su bondad. Amen

FIDENZIO VOLPI, CONDENADO POR DIFAMACIÓN

Noticia tomada de NACIONALISMO CATÓLICO SAN JUAN BAUTISTA
  
Comisario de los Franciscanos de la Inmaculada -Volpi-, admite culpa por difamación y mentiras. Debe pagar 20,000 euros y ofrecer una disculpa pública.

¿Dejará sobrevivir Francisco a lo que queda de los FFI?

El Rev. Fidenzio Volpi, comisario apostólico de Francisco para los Frailes Franciscanos de la Inmaculada está cosechando lo que había sembrado y probablemente justo a tiempo.
   
La colaboradora de Rorate Caeli Francesca Romana ha traducido la primer noticia de “Chiesa e post concilio” en la que se informa que el padre Volpi pagará a la familia del padre Manelli, fundador de los Franciscanos de la Inmaculada una gran suma de efectivo por su “difamación y mentiras” así como ofrecer públicamente disculpas en todos los sitios web que controla.
   
Para los lectores regulares de este blog, es de su conocimiento que el padre Volpi fue traído justo para una razón: aplastar una de las órdenes religiosas de orientación tradicional de mayor crecimiento en todo el mundo, pero no por su propia iniciativa: como ya lo ha admitido en el pasado, “específicamente ordenado por del Vicario de Cristo” Papa Francisco para llevar a cabo esta misión.
   
Nuestras preguntas ahora son muy simples:
   

  • ¿El Papa (sic) Francisco frenará finalmente a este hombre y hará que quite su bota del cuello de una orden que lo único que desea es servir a Dios como los santos lo han servido por dos milenios?
  • ¿Y finalmente Francisco acabará con este injusto comisariato y permitirá a los pobres frailes que han tenido que escapar el yugo de este cruel hombre para que puedan regresar a sus solemnes votos y vivan el resto de sus vidas su vocación en paz? Rezamos por escuchar una respuesta afirmativa pronto.

   
Del blog italiano Chiesa e post concilio:
   
¿Es este un fruto de los rosarios y las fervientes oraciones en Santa Maria Maggiore?
Por el momento la única fuente es Don Camillo (un sacerdote blogero) el que sé que es cercano a la familia Manelli; por esta razón confío en la fuente y le agradezco por la información. Texto original dar click aquí  
¿Es la justicia de los hombres más eficiente que la justicia eclesiástica (de la nueva Iglesia por lo menos) que pareciera apenas haber encontrado la misericordia apenas hoy?
 
Me pregunto sin embargo, por qué Don Camillo puede atribuir lo acontecido a Benedicto XVI siendo que el decreto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica en el cual se estableció el comisariato de los Franciscanos de la Inmaculada y la subsecuente destitución del fundador y Ministro General del Instituto Religioso (y su Consejo) está fechada el 11 de Julio del 2013.
 
El decreto, firmado por el Cardenal Prefecto, Joao Braz de Aviz y por el Arzobispo Secretario José Carballo OFM, privó a los superiores de los Franciscanos de la Inmaculada de cualquier autoridad encargando el gobierno del instituto a un “Comisario Apostolico”, el Padre Fidenzio Volpi, un capuchino. Un decreto, además, que no menciona ninguna fechoría, ni actos expresa e indirectamente en contra del bien del Instituto Religioso. Y sin ninguna referencia, pregunta o motivación referente propiamente a la fe, moral o disciplina.
 
Y fue confirmado por escrito por el Papa Francisco lo cual hizo cualquier recurso de apelación imposible.
 
No me he involucrado personalmente demasiado con respecto a la situación de los Franciscanos de la Inmaculada pero una sentencia emitida por el Organismo de Mediación (Organismo di Mediazione forense) del tribunal Romano del 12 de Febrero es demasiado jugosa.
 
Los hechos:
 
El 8 de Diciembre del 2013, el padre Fidenzio Volpi escribió en una carta:
 
Escribe: “Un asunto que es sumamente grave (y que apenas ahora le hago oficialmente de su conocimiento) fue la transferencia de activos muebles y de bienes raíces pertenecientes al instituto a laicos conocidos como hijos (o hijas) espirituales y miembros de la familia del fundador, padre Stefano M. Manelli, así como también a algunos familiares de algunas monjas”. Continúa el padre Volpi: “Estas maniobras, gravemente ilícitas tanto desde un punto de vista moral como canónicamente y con repercusiones en la esfera civil y penal ocurrieron después de la nominación del Comisario Apostólico manifestando así una voluntad de substraer estos fondos del control de la Santa Sede”. El comisario trata de ocultar las medidas al respecto: “Aquellos que han hecho o permitido todo esto han caído en una grave falta y si son religiosos son sujetos a severas sanciones canónicas. Algo similar ha sucedido también en las obras del apostolado: la editorial y la televisión”

[…] Así pues, por estas mentiras el padre Volpi, (después) de haber negociado con toda la familia Manelli, cuyo honor fue dañado, y en consecuencia después de haber admitido su crimen de difamación y mentiras el 12 de Febrero del 2015, como justa compensación tendrá que pagar 20,000 euros a la familia Manelli además de todos los gastos judiciales, la publicación de una disculpa pública en los sitios de internet por el controlados así como cartas circulares a todos los frailes y monjas.
 
¡Se ha hecho justicia! [Fuente: Chiesa e post concilio. Traducción al inglés por nuestra colaboradora Francesca Romana. Traducción al español por E.F.. Artículo original]
  
REFLEXIÓN DE JORGE RONDÓN SANTOS:
Este hecho, que seguramente no se reflejará en los diarios vaticanos por ser una flagrante derrota para Antipapa Bergoglio y su Directorio, significa cierto respiro para los Franciscanos de la Inmaculada entre tanta persecución de que son objeto. Pero si ellos (al igual que la “Alta Iglesia” conciliar, la FSSPX fellayana y la “Resistencia impotente” williamsonista -en una palabra, los Tradicionalistas perplejos-) pusieran mentes en el asunto, concluirían que esto es un llamado de Dios para que abandonen la apóstata Roma y se conviertan a la Fe Católica de siempre. Más aún, que el tiempo se les acaba, porque el decurso de los hechos manifiesta que el Vaticano está obcecado en la apostasía y de que ya no tiene redención.
  
Reiteramos: YA NO HAY LUGAR PARA LA TRADICIÓN EN LA IGLESIA MONTINIANA. HACE 57 AÑOS FUE REMOVIDA EN FAVOR DEL MODERNISMO JUDEO-PROTESTANTE-MASÓNICO.

HIMNO “Parce Dómine”, PARA LA CUARESMA

El himno “Parce Dómine” consta de dos partes: La antífona “Parce, Dómine, parce pópulo tuo: Ne in ætérnum irascáris nobis” se inspira en la profecía de Joel II, 17 (“Perdona, oh Señor, perdona a tu pueblo: no estés airado para siempre con nosotros” ); y el himno en sí (“Flectámus iram víndicem...”) fue compuesto por San Ambrosio de Milán. Este himno es recitado usualmente el Miércoles de Ceniza, dada la referencia al ayuno que es exigido durante la Cuaresma, pero también puede emplearse en cualquier acto de reparación a Nuestro Señor.

HIMNO “PARCE DÓMINE”
  
Antífona: Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in
ætérnum irascáris nobis.
  
Flectámus íram víndicem,
Plorémus ante Júdicem,
Clamémus ore súpplici,
Dicámus omnes cernúi:
 
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in
ætérnum irascáris nobis.
  
Nostris malis offéndimus
Tuam Deus cleméntiam:
Effúnde nobis désuper
Remíssor indulgéntiam.
  
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in
ætérnum irascáris nobis.
  
Dans tempus acceptábile,
Da lacrimárum rívulis
Laváre cordis víctimam,
Quam lǽta adúrat cáritas.
   
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in ætérnum irascáris nobis.
   
Audi, benígne Cónditor,
Nostras preces cum flétibus
In hoc sacro jejúnio
Fusas quadragenário.
  
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in ætérnum irascáris nobis.
 
Scrutátor alme córdium,
Infirma Tu scis vírium:
Ad Te revérsis éxhibe
Remissiónis grátiam.
 
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in ætérnum irascáris nobis.

martes, 17 de febrero de 2015

PROFECÍAS DE SAN NICOLÁS DE FLÜE

San Nicolás de Flüe, Fundador y Patrono de Suiza
 
San Nicolás de Flüe, fundador de la Confederación Helvética (Suiza), vivió muchos años como ermitaño, sustentándose sólo con la Sagrada Comunión y rezando el Rosario de la Virgen Santa María. Recibió muchas visiones de Dios, y estas profecías:
  
SOBRE LAS INNOVACIONES EXTRAÑAS, ORIGEN DE TODA HEREJÍA
“Van a llegar infelices tiempos de rebelión y de disensiones en la Iglesia. Oh, hijos míos, ¡no os dejéis seducir por ninguna innovación! Uníos y manteneos firmes. Permaneced en la misma vía, en los mismos caminos que nuestros piadosos mayores, conservad y mantened lo que nos fue enseñado. Es así que resistiréis a los ataques, a los huracanes, a las tempestades que se elevarán con tanta violencia”.
   
SOBRE LA APOSTASÍA, EL CASTIGO Y LA EXALTACIÓN FINAL DE LA IGLESIA EN LA PARUSÍA
La Iglesia será castigada porque la mayoría de sus miembros, superiores e inferiores, se volverán muy pervertidos. La Iglesia descenderá en lo más profundo, hasta que ella, finalmente, parecerá que ha sido extinguida, y la sucesión de Pedro y de los otros Apóstoles parecerá haber expirado. Pero después de esto, ella será victoriosamente exaltada a la vista de todos”.

lunes, 16 de febrero de 2015

PADRE BASILIO MÉRAMO A LOS IMPOTENTES: MUY ORONDOS

MUY ORONDOS
  
Non Possumus y el Padre René Trincado, que está detrás, como no pueden (haciéndose eco inconscientemente del nombre que llevan), publican muy orondos el libro del P. Emmanuel pretendiendo rebatir el Milenarismo Patrístico de la exégesis común de la Iglesia Primitiva, durante por lo menos los tres primeros siglos de su historia y pretenden hoy pisotearla, esos que dicen ser tradicionalistas, sin percatarse que no hacen más que alinearse en las filas del progresismo del insigne modernista y apóstata Lamennais, si juzgamos de acuerdo a lo expresado por el P. Castellani en este texto: “En suma: es la vulgar actitud conciliadora y contemporizadora del ‘evolucionismo teológico’, la herejía más difundida y menos conocida de nuestros días: que tiene como raíz el no pensar en la Parusía ni tenerla en cuenta, ni creerla quizá, sin negarla explícitamente; polarizando las esperanzas religiosas de la humanidad hacia el foco del ‘progresismo’ mennesiano”. (Los Papeles de Benjamín Benavides, ed. Dictio, Bs.As. 1978, p. 312).
   
Aunque el P. Emmanuel no es milenarista, como es de esperar puesto que la escuela francesa es muy reticente y hacia al milenarismo de modo general, aunque haya excepciones, sin embargo este autor es una aproximación silenciosa al milenio, pues mucho de lo que dice, se aplica literalmente al milenio con el cual encaja, si bien se mira. Claro está que esto es pedir mucho al P. René Trincado que ni cuenta se da por su escasa formación y estudio sobre el tema, como el mismo lo admitió hace poco más de un año, al decir que no sabía mucho del tema, pero vemos que hoy lo impugna acérrimamente, influido y respaldado quién sabe por qué mano (o mente) siniestra.
   
Con este propósito cita el libro del P. Emmanuel que tiene un prefacio de Mons. Lefebvre, quien veía la realización profética de lo anunciado por el Apocalipsis en nuestros días, ante la crisis de la hora presente; pero de esto ni cuenta se da el P. René, dada su actual obcecación visceral antimilenarista.
   
Pareciera que es mucho pedirle al P. René que analice lo que el P. Emmanuel dice: “Hemos dicho y mantenemos como incontestable, que la muerte del Anticristo será seguida de un triunfo sin igual de la Santa Iglesia de Jesucristo” (La Sainte Église, ed. Clovis, 1997, p. 334), y se dé cuenta de lo que esto implica.
   
Esta afirmación implica que el Triunfo de la Iglesia es después de la Parusía, si no retorcemos los argumentos y se tiene en cuenta lo que dicen las Sagradas Escrituras, que el Anticristo será destruido por Jesucristo, quien con el soplo de su boca lo matará. Y esto evidentemente sólo puede acontecer por su Parusía, tal como lo afirma expresamente la Escritura: “Y entonces se hará manifiesto el inicuo a quien el Señor Jesús matará con el aliento de su boca y destruirá con la manifestación de su Parusía” (II Tes. 2, 8).
  
El mismo San Agustín, que aunque cambió de parecer sobre el Milenarismo Patrístico que él profesaba, y sin condenarlo ni él ni San Jerónimo, puesto que muchos santos mártires lo habían enseñado, dice: “La última persecución que ha de hacer el Anticristo, la extinguirá con su presencia el mismo Jesucristo, porque así lo dice la Escritura: ‘Que le quitará la vida con el espíritu de su boca y le destruirá con el solo resplandor de su presencia’ ” (La Ciudad de Dios, cap. 53). Luego, es evidente, nos guste o no nos guste, que la muerte del Anticristo será producida por la intervención de Cristo el día de su Segunda Venida o gloriosa Parusía, bajando de los cielos con todo el poder divino de su gloria y majestad.
   
Es más, esa gran unidad (como consecuencia del triunfo) de la que habla el P. Emanuel al decir: “… en una palabra, realizándose la gran unidad comprada al precio de la sangre de un Dios, un solo rebaño y un solo pastor” (Ibídem, p. 335), sólo puede realizarse cabal y plenamente en el milenio.
  
San Luis María Grignion de Montfort, en su famosa Oración Abrazada dice: “Vuestra divina Ley es trasgredida, vuestro Evangelio es abandonado, los torrentes de iniquidad inundan toda la tierra y arrastran hasta a vuestros seguidores, toda la tierra está desolada, la impiedad está sobre el trono, vuestro santuario es profanado y la abominación está hasta en el lugar santo. (…) ¿No tendrá que hacerse vuestra voluntad en la tierra como en el cielo y que vuestro reino arribe? ¿No habéis mostrado por adelantado a algunos de vuestros amigos una futura renovación de la Iglesia? ¿No es esto lo que la Iglesia espera?, ¿Todos los santos del cielo no os gritan justicia: vindicat? ¿Todos los justos de la tierra no os dicen: amén, veni, Domine? ¿Todas las criaturas incluso las más insensibles gimen bajo el peso de los pecados innombrables de Babilonia y piden vuestra venida para restablecer todas las cosas: omnis criaturas ingemiscit, etc”. (Oeuvres Complètes de Saint Louis-Marie Grignion de Montfort, ed. du Seuil, 1966, p.677).
   
Esto es ni más ni menos que el Triunfo glorioso de Cristo Rey el día de su Parusía inaugurándose así el famoso Milenio o Reino de Cristo, el Reino de los Sagrados Corazones de Jesús y María, o también como dijo Nuestra Señora en Fátima: “Al fin mi Inmaculado Corazón triunfará”. Al fin significa: al fin y al cabo o a pesar de todo y contra todo, incluso después de lo que dijo en La Sallete, que la Iglesia será eclipsada, el clero será pestilente como cloacas de impureza y que Roma perderá la fe y será la sede del Anticristo. Pero así y todo, como está la promesa infalible de que las puertas del infierno no prevalecerán sobre la Iglesia, se ve como pudo afirmar Nuestra Señora absolutamente y sin condiciones de ninguna clase, que al fin su Inmaculado Corazón triunfaría. ¡Qué gran y mayor esperanza bienaventurada para la pobre Iglesia perseguida y reducida a un pequeño rebaño disperso por el mundo!
  
Esta es la bienaventurada esperanza de la que nos habla San Pablo en la epístola a Tito, “Para que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos vivamos sobria, justa y piadosamente en este siglo actual, aguardando la dichosa esperanza y la aparición de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo” (Tito 2, 12-13), y esto es lo único que hará resistir firmes en la fe a los pocos católicos que se mantengan fieles a Cristo y a su Iglesia en medio de la Gran Tribulación y de la Apostasía Universal.
   
P. Basilio Méramo
Bogotá, 12 de Febrero de 2015